El INSST lanza una alerta clara: las olas de calor no solo afectan a la salud pública, sino que están elevando considerablemente el número de accidentes laborales. En un reciente comunicado, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha advertido que los accidentes laborales aumentan un 17% durante los periodos de ola de calor, una cifra preocupante que pone el foco en la necesidad de reforzar las medidas preventivas ante el cambio climático.

¿Qué está ocurriendo?

El aumento global de las temperaturas está provocando veranos más largos, más calurosos y con olas de calor cada vez más frecuentes e intensas. Durante estos episodios, el estrés térmico afecta directamente a la capacidad de concentración, al rendimiento físico y a la toma de decisiones, incrementando así el riesgo de sufrir un accidente laboral.

Trabajadores del sector de la construcción, agricultura, mantenimiento urbano, limpieza o reparto son los más vulnerables. Sin embargo, el riesgo no se limita a trabajos al aire libre: incluso en interiores sin una ventilación adecuada, las temperaturas elevadas pueden comprometer la seguridad.

¿Por qué aumentan los accidentes?

El calor extremo provoca una serie de efectos en el organismo:

    • Fatiga y agotamiento rápido.

    • Mareos, pérdida de equilibrio y desorientación.

    • Deshidratación.

    • Reducción de los reflejos y la coordinación.

Estos factores pueden desencadenar desde caídas y cortes hasta errores críticos al manejar maquinaria.

¿Qué puede hacer la empresa?

Prevenir este tipo de accidentes es posible. Algunas medidas clave son:

Reorganizar horarios para evitar las horas centrales del día.
Garantizar el acceso constante a agua fresca.
Habilitar zonas de sombra o descanso climatizado.
Formar a los trabajadores en los riesgos del calor y sus síntomas.
Adaptar los ritmos de trabajo y permitir pausas más frecuentes.

Además, la vigilancia de la salud y la coordinación entre empleador y trabajador son fundamentales para actuar con antelación.

No es solo una cuestión de salud: también es productividad y legalidad

Más allá del impacto humano, los accidentes por golpe de calor o deshidratación pueden derivar en bajas laborales, pérdida de productividad y posibles sanciones si no se han tomado las medidas preventivas adecuadas.

La prevención no es un gasto, es una inversión.
Y con la llegada del verano, es más necesaria que nunca.